Simulador de Ojo Rojo

24 septiembre , 2008

Conocer los fundamentos de cómo realizar el diagnóstico diferencial de las patologías que cursan con ojo rojo es una necesidad para los residentes de oftalmología y probablemente sea de gran utilidad para los especialistas de atención primaria a la hora de distinguir las patologías más banales de aquellas que deben ser derivadas a un oftalmólogo.

El Simulador de Diagnóstico diferencial de Ojo Rojo es un desarrollo interactivo que facilita considerablemente el aprendizaje de los signos y síntomas presentes en estas patologías. Puedes descargarlo desde la web de Instituto Alcon. La manera más rápida es escribir simulador de ojo rojo en la casilla de búsqueda de la página principal. Este simulador, además, forma parte de un interesante Curso audiovisual de Ojo rojo desarrollado por el Dr Santiago Ortiz y que estará próximamente disponible también en la web del Instituto


Por fin elijo lo que imprimo de una web

21 septiembre , 2008

Supongo que cada vez menos, pero todavía hay ocasiones en las que resulta necesario imprimir lo que nos muestra un sitio web. De hecho normalmente necesitamos imprimir una parte, algunos párrafos, alguna imagen, y nos gustaría que fuera posible una mayor flexibilidad a la hora de realizar esta tarea, por pragmatismo y por no malgastar papel. Si no nos ponemos a realizar trabajos manuales de cortar y pegar usando un procesador de textos como puente, al final, acabamos con más hojas de las necesarias. Es cierto que algunos navegadores de última generación permiten concretar algo más las áreas de impresión. No obstante, vale la pena reseñar en esta página una nueva herramienta, Print What You Like, con un nombre claramente sugestivo de lo que persigue -y lo que consigue. Además su uso es realmente simple. Desde la web de Print What You Like se abre el sitio web que deseamos imprimir, y dispondremos de una serie de controles para seleccionar y excluir áreas que no nos interesen (visto en Genbeta).


Red Social para médicos

16 septiembre , 2008

El auge de las redes sociales (Facebook, myspace, Tuenti) y su más que previsible saturación, no son óbice para que todavía tengan cabida propuestas de valor para colectivos con intereses muy específicos.  LinkedIn, por ejemplo,  ha conseguido un razonable prestigio en el ámbito profesional.

 Sermo es una red social excusiva para médicos, que se lanzó hace unos meses en los EEUU. El objetivo, más allá de ampliar el abanico de relaciones profesionales, es compartir conocimientos, buscar ayuda de otros colegas para solventar casos concretos y crear espacios de debate sobre la profesión en los que no interfiera nadie externo a la misma. En este caso, y sin que sirva de precedente, hablo del tema por referencias, ya que al no ser médico y no querer entrar suplantando ninguna identidad, no he tenido la oportunidad de ver realmente cómo funciona por dentro. Según la web, hay unos 7.000 usuarios inscritos, imagino que mayoritariamente de los EEUU.  Si algún lector la conoce serán bienvenida su opinión. ¿Alguien conoce redes similares en nuestra geografía más cercana?


Usando una tuneladora como taladro de pared…

9 septiembre , 2008

Aprovechando el lanzamiento del navegador Chrome, la última (por el momento) gran herramienta de Google, me voy a permitir el hacer una breve reflexión sobre una realidad que me sigue fascinando: la confusión existente en un elevado porcentaje de usuarios sobre qué son y para qué sirven muchas de las herramientas disponibles en la red. 

De la aparición del navegador de Google se han hecho eco numerosos analistas. Repasando las características, las posibles ventajas y las justificaciones que se argumentaban para su desarrollo, me llamó la atención un comentario en el que se destacaba el hecho de la barra de direcciones de Chrome se admite un lenguaje cuasi natural, de manera no es necesario que el usuario conozca con precisión la dirección de la página que quiere buscar. Conforme introduce un texto, el navegador le muestra diferentes opciones entre páginas, conceptos generales o búsquedas recientes. Su comportamiento es en cierta manera un híbrido entre un buscador y un navegador. Al parecer, el motivo estaba en la constatación de que muchos usuarios no usan Google como buscador, sino como punto de partida de su actividad de navegación, dejando la barra de direcciones de su navegador como un mero adorno.

Probablemente muchas personas todavía no distinguen un buscador de un navegador. Y si nos metemos en herramientas más sofisticadas, la perplejidad y la confusión aumentan.

Mi padre siempre me decía que para cada tarea hay una herramienta óptima. Eso tal vez en el mundo de los objetos físicos. Pero en el mundo de los objetos virtuales, a veces todavía confundimos las tuneladoras con taladros. En cualquier caso me permito sugerir, si tenéis windows, que probéis Chrome. Porque el éxito de una herramienta radica en que se adapte a nuestra torpeza sin perder eficacia.